![]() |
| ||
Neurobiología de la drogradicciónLas drogas de abuso ejercen sus efectos reforzadores al actuar sobre un conjunto de regiones cerebrales que están interconexionadas entre sí por diversos sistemas de neurotransmisores y que recibe el nombre de "vía o sistema de recompensa. El efecto de los reforzadores sobre el cerebro se asocia en el sistema de recompensa a un fenómeno afectivo positivo, como puede ser el de placer. Se conoce la existencia de diversas sustancias naturales que al incidir sobre las vías de recompensa muestran propiedades reforzadoras. Estas vías contribuyen a la supervivencia de las especies al estar relacionadas con diversas actividades implicadas en el mantenimiento de la vida. Entre ellas se pueden incluir aquellas que, como comer y beber, permiten el mantenimiento diario de las especies, y otras que, como el comportamiento sexual y el de la maternidad, están más relacionadas con la supervivencia a largo plazo. Todas estas actividades han debido dejar algún tipo de "marca" en el cerebro que sirve para que permanezca en el individuo el deseo de tomar de nuevo esa sustancia o de repetir una determinada acción. Esto ha evitado que diversas actividades vitales llegaran a convertirse en aburridas. El que hoy día comamos unos alimentos y no otros se basa probablemente en una "investigación de campo", en la que el animal de una especie cualquiera, y en nuestro caso de la especie humana, que recibía sus efectos placenteros o nocivos adquiría una "experiencia" sobre el tema, que le Serviría posteriormente para continuar con el uso o abuso de la correspondiente sustancia. Algo parecido ha ocurrido con diversos fármacos, cuyo uso se basó inicialmente en su eficacia terapéutica a corto plazo, pese a no disponer de un conocimiento exhaustivo de su mecanismo de actuación en el cuerpo ni saber nada sobre los efectos secundarios que a largo plazo podrían producir sobre el organismo. Algunos de estos fármacos, además de un efecto beneficioso, tienen propiedades reforzadoras que contribuyen a la continuación de su uso, con lo que se convierten en sustancias de abuso para algunos de sus consumidores. Distribución anatómica del sistema de recompensa Para tratar de conocer cómo funciona el sistema de recompensa, y de qué manera inciden sobre él las diferentes sustancias con las que interacciona, es necesario conocer cuál es su distribución en el cerebro. El estudio de su localización se ha realizado en animales utilizando inicialmente técnicas de autoestimulación intracraneal. Para ello, se usaron electrodos implantados en ciertas regiones cerebrales. El animal aprende a autoadministrarse descargas eléctricas cuando estas le proporcionan un estímulo positivo. Los resultados obtenidos indicaron que las zonas donde la autoestimulación se repetía más frecuentemente eran: El haz prosencefálico medial, el área tegmental ventral, el hipotálamo lateral y algunas áreas de la corteza prefrontal. Todas ellas configuran el sistema de recompensa, como puede verse en la figura 2. Estas regiones están relacionadas con otras zonas cerebrales, lo que permite un amplio intercambio de información entre ellas. Así, el haz prosencefalico medial está formado por largas fibras mielinizadas que conectan el tubérculo olfatorio, la banda diagonal de Broca, el septo y el núcleo accumbens con el hipotálamo y el area tegmental ventral. El área tegmental ventral tiene una elevada conectividad con otras regiones del cerebro. Recibe proyecciones entorrinales, corticales prefrontales y otras procedentes de regiones límbicas implicadas en funciones motivacionales emocionales como la amígdala y el hipotálamo lateral. También las recibe de áreas que, como el locus cerúleo y los núcleos de Rafe, conectan a la vez con multiples regiones cerebrales. Sobre los otros dos núcleos de reforzamiento es interesante destacar que tanto el hipotálamo lateral como la corteza prefrontal están conectados mediante aferentes y eferentes con la vía area tegmental ventral núcleo accumbens. En este sistema de recompensa merece una mención especial el núcleo accumbens, que ha sido considerado como un transformador de informacion entre regiones cerebrales. Convierte senales recibidas del limbico en acciones motivacionales a través de sus conexiones con el sistema motor extrapiramidal. La actuación sobre el sistema de recompensa de algunas estructuras limbicas, como la amígdala, la cortera prefrontal y el hipocampo, puede serlo mediante su conexión con este núcleo. Además, la proyección al area hipotalámica lateral permite al núcleo accumbens influir sobre las secrecciones neuroendocrinas. Este núcleo puede estar también relacionado con la actividad autónoma, dado que interacciona con los núcleos simpático y parasimpáticos del tronco cerebral y de la médula espinal. Esta interaccion, junto con la que el núcleo accumbens realiza con el pálido ventral y con el globo pálido subconmisural, indican que el núcleo accumbens e capaz de integrar ambos tipos de funciones: la motor-vi [ Página siguiente >>> ] | |||
| 2008 © | Home | Envio de flores a domicilio | Envio desayunos capital federal | |||